lunes 20 de diciembre de 2010

ABORTO


El aborto, según nos cuenta el francés Paul Veyner, experto historiador de Roma, era permitido en la sociedad romana. No sólo eso, sino que no era un tema tan polémico como lo es hoy en día. Al igual que hoy se realizaba por temas de déficit económico en las familias pobres, y en las familias ricas, sin embargo, por creencia de infidelidad en la pareja.
He aquí palabras textuales del escritor:


"El aborto no era un delito. Los romanos, además, practicaban el infanticidio y el abandono de niños. El infanticidio de los pequeños esclavos era algo habitual. Cuando una esclava se quedaba embarazada de su señor, se preguntaba, angustiada, si éste permitiría dejar con vida al niño o mandaría matarlo. En cuanto al abandono, lo practicaban tanto los ricos como los pobres: éstos, con el deseo de que un benefactor recogiera al desdichado bebé; los ricos, cuando albergaban dudas sobre la fidelidad de su mujer, o bien cuando el nacimiento de la criatura podía alterar el reparto del testamento. También se abandonaba a los niños en señal de protesta política"

Podemos encontrar mucha más información sobre la sociedad romana en la revista XLSemanal online.

jueves 25 de noviembre de 2010

AMIGO

¿De dónde viene la palabra "amigo"?


Amigo, viene del término latino amicus, amici, de la segunda declinación.
Dos teorías existen acerca del significado de esta palabra:

*Que derive del verbo amare, también en latín con el mismo significado.

*Que derive de la palabra animi (alma) y de custos (custodia), por lo cual significaría algo parecido a "guardián del alma".

http://www.etimologias.dechile.net/?amigo

miércoles 24 de noviembre de 2010

Academia.

¿Cuál es el origen de la palabra Academia?


Del Diccionario Nombres con Hombres, de Florián Recio.


Abres esta palabra y la fama de la belleza de Helena resuena como desde el fondo de una caja de música. Una caja tan antigua como que es herencia de nuestros abuelos los griegos. Todo empieza, según dice Plutarco en su Vidas paralelas, cuando Teseo, el mítico rey de Atenas, decide que él y su amigo Peritoo tienen que casarse cada uno con una hija de Zeus. Lo echan a suertes y a Teseo le corresponde Helena, aunque a la sazón no era más que una niña, y a Peritoo con Perséfone, sin importarles que ésta fuera esposa de Hades, también llamado Plutón, y que vivía la señora, desde que su marido la secuestró, en los Infiernos, por tener el esposo como oficio el ser dios de los Infiernos o Hades. El caso es que los dos donjuanes aprovechan un día que Helena danzaba en el templo de Diana Ortia para secuestrarla y, acto seguido, poner tierra por medio. Llegan hasta Afidnas, pueblo de Teseo, a unos tres quilómetros de Atenas, y dejan a la niña bajo la custodia de Etra, madre de Teseo. Ya sólo restaba ir al Hades y sacar de allí a Perséfone. Nada más fácil. Se bajan a los Infiernos, a donde llegan simulando un son de paz que no convence a nadie. Y menos que a nadie a Hades que, en vez de descubrir sus cartas de inmediato, les tiende una trampa. Organiza un banquete en honor de los huéspedes y, cuando están sentados a la mesa, los ata de tal modo a sus asientos que durante una eternidad les resultará imposible desatarse.

Entretanto, los hermanos de Helena, Cástor y Pólux, también conocidos como los Dióscuros, que es el modo griego de decir los hijos de Zeus, han llegado hasta Afidnas en busca de su hermana. Interrogan, preguntan acá y allá, pero nadie aporta ni la menor pista acerca de dónde encontrar a la hermosa Helena. Entonces aparece un tal Academos, que ni el propio Plutarco se explica de dónde este buen señor sacó la información sobre el secreto que tan bien tenía Teseo guardado, y le descubrió a los Dióscuros el escondite de la muchacha. Cástor y Pólux entraron en casa de Teseo y no sólo rescataron a Helena sino que se llevaron a Etra como esclava, colocaron a un nuevo rey en el trono y talaron todos los bosques que circundaban la ciudad. Todos excepto los de Academos, que es el modo en que los Dióscuros mostraron a su benefactor agradecimiento.

Y desde entonces se conoció a aquella franja de árboles como los jardines de Academos. Con los años, con el paso de los muchos años y los muchos siglos, nacería en Atenas un muchachote llamado Aristocles, tan dado a los deportes que por su mucha práctica acabaría con unas espaldas amplísimas -que no otro es el origen del apodo con el que pasó a la historia: Platón. Pues bien, este Platón, allá por el 388 a.C. fundó, justo en esos jardines, una escuela de filosofía que pasaría a la historia con el nombre de Academia. Desde entonces para acá, el nombre de “academia” como centro de enseñanza y del saber ha permanecido en la superficie de la historia como un pedazo de corcho que ningún avatar ha conseguido sumergir en el olvido.



Del Diccionario Nombres con Hombres, de Florián Recio.

miércoles 3 de noviembre de 2010

viernes 1 de octubre de 2010

domingo 26 de septiembre de 2010

Y sin embargo, se mueve

Ya hemos empezado el curso, 1º de Bachillerato, y como era de esperar, tengo el Humanístico. Aún así voy a clases de C.M.C (ciencias del mundo contemporáneo) y en las primeras páginas del libro encontré un dato que podría servirme para empezar con el blog de nuevo.


Galileo Galilei fue un gran astrónomo, filólogo, matemático y físico italiano que vivió en el siglo XVI.
Apoyaba la teoría de Copérnico: "la Tierra gira alrededor del Sol". La inquisición le obligó a retractar lo dicho, y poniéndose de rodillas Galileo juró que sus estudios eran simples hipótesis, y que no estaba comprobado, aunque él sabía que esto era totalmente incierto.
Por eso, antes de que acabara su juicio, Galileo dijo para sí "Eppur, si muove!", "y sin embargo, se mueve" dando a entender que la Tierra se movía.